Alcanzar el perdón

¿Quién podría ir por la vida cargando todo el peso del pasado?. Yo creo que nadie.

Pero en realidad, ¿quien cree que perdonar aún con toda esa carga es posible?, No muchos. Y en realidad sí se puede, esa es la tarea que nosotros podemos realizar en esta vida para vivir más plenos y en paz. El perdón no ocurre de un día para otro, ni tampoco el camino es fácil. Se requiere humildad, compasión y voluntad de parte de nosotros.


Si tú eres de las que guarda rencor en el corazón porque no sabes como perdonar, o piensas que "perdonas" y en realidad sabes que te estas mintiendo a ti misma, te invito a que analicemos estos pasos para así poder lograr esa paz para nosotros mismas.


- Aceptar el pasado, COMO PASÓ. Este es el paso más difícil. La aceptación es el camino más rocoso. ¿Cómo hacer que suceda?, cambiando tu chip mental. El suceso ya ocurrió, no puedes hacer nada, no existe el "hubiera", no te atormentes ni atormentes a los otros. ACEPTAR TAL CUAL PASÓ.


- Dejar de contar la historia. Si hablas de lo sucedido una y otra vez, esta presente en tu vida en todo momento, y si hablas aún mal de las personas que te hicieron el daño, tú no serás libre de ellos y estarás atada a su persona. LIBERATE, no lo cuentes. Cuando te acuerdes del suceso, acuérdate de la persona, manda bendiciones y cambia el chip. No es fácil te lo aseguro, pero si eres constante, lo lograrás.


- Entender que el proceso es personal. Es tu proceso, y tuyo nada más. No te dejes agobiar por las demás personas que tratan de ayudarte, nadie sabe de tu dolor más que tú misma.


- Liberar la ira. No podemos controlar los actos que realicen las personas pero si podemos controlar cómo nos afectan, así que aprender a reconocer las situaciones y a las personas que provocaban esa ira y canalízala de una manera saludable, haciendo ejercicio, caminando, escuchando música. A mi me funciona el dedicarles canciones.. "soy artista, en un escenario y te dedico esta canción", pasado el tiempo, ya no me enfocaba en la situación o en la persona, simplemente en mi despertar con todo lo pasado. Esa ira la canalizaba para hacerme más fuerte.


- Perdonarse. El hacer paces con nosotras mismas es fundamental. Aún cuando ya hayamos perdonado a otros, pasa que nos seguimos reprochando o culpando a nosotras mismas por haber sido débiles, ingenuas, y dejarnos envolver en aquella situación que nos hizo o nos hace tanto daño. Debemos de ser más tolerantes, más compasivas con nosotras mismas. Saber que de la manera que actuamos era la mejor para nosotras en ese momento, y que no podríamos haber actuado diferente porque así tenía que ser. Era la única manera que tenía que haber pasado para que nosotros entendiéramos y aprendiéramos de esa situación. Así que, no seas tan cruel contigo misma y perdónate.


- Aprender de la situación. Con todo lo que nos pasa, aprendemos. Esa es la lección de la vida. Si no, no crecemos como personas, no evolucionamos. Aprende de lo sucedido, corrige y vuelta a la página.

Recordar no es lo mismo que olvidar. No olvides para que no te vuelva a pasar, pero no recuerdes, para que no quedes atrapada en lo que paso y puedas continuar en este hermoso viaje de la vida, y seguir escribiendo más capítulos en ella.


El perdón nos sirve para curarnos el alma. Nos liberamos del suceso que nos paso y de las personas que intervinieron en ella, pero recuerda siempre. NADIE NOS HACE NADA. LAS PERSONAS SON COMO SON Y ESO NO LO CONTROLAMOS PERO SI CONTROLAMOS NUESTRAS EMOCIONES AL RESPECTO.


Liberate perdonando.

saludos.




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