Cambia...¡todo cambia!

A principios del mes de Marzo empezamos a vivir una situación única llamada pandemia, gracias a un virus llamado covid-19. A todos nos ha volcado nuestra vida en un sentido que nunca nos imaginamos. Los cambios y la inestabilidad han pasado a ser tema corriente en estos tiempos de crisis. Algunos cambios los decidimos, planeamos y llevamos adelante con confianza. Otros llegan sin sospecharlo. De un día para otro cambia nuestro trabajo, nuestra rutina. Estos cambios son los más difíciles porque nos toman desprevenidos, pero también nos obligan a evolucionar.


Para no quedarnos atrapados, debemos aceptar lo que nos pasa, en vez de cuestionarlo, evitando la tentación de paralizar todo en lugar de seguir adelante. Aceptar es dejar de resistirnos al dolor. En esta fase de incertidumbre surgen muchas emociones que reflejan nuestros miedos. Es natural. Lo importante es saber que ni el miedo ni el dolor son para siempre. Si somos conscientes de esto y no nos resistimos a lo que sentimos, esas emociones comenzarán a diluirse y a ceder el paso a la serenidad o al entusiasmo.


Los miedos son parte de los procesos de cambio. Aparecen porque estamos ingresando a una etapa o zona desconocida y sentimos que perdemos el control. Suponemos que, como no hemos vivido algo parecido, el miedo es la única respuesta posible.


Aquí te muestro una guía de supervivencia para tiempos de cambios.


  • Cultivar el poder personal: Todos tenemos la capacidad de adaptarnos a lo que nos sucede, aun cuando no lo comprendamos. Pero perdemos fuerza cuando nos enojamos con algo o con alguien. Así es que cuánta más tolerancia desarrollemos, mayor será nuestra capacidad de tomar las riendas de una situación.

  • Practicar la paciencia: No tenemos el control de todo lo que nos pasa y, menos aun, del tiempo. Es clave saber esperar y confiar que detrás de las aparentes demoras siempre se esconde un beneficio mayor.

  • No reaccionar abruptamente: Tomémonos por lo menos 30 minutos antes de dar una respuesta cuando nos sintamos emocionalmente inestables. Cuando recibamos un mensaje electrónico que nos perturbe o tengamos que devolver una llamada, esos 30 minutos nos permitirá actuar con mayor ecuanimidad.

  • Maximizarse: Al buscar una solución, anotemos por lo menos cinco posibilidades. Posterguemos una decisión hasta haberlas anotado y elijamos la que sintamos que realmente es apropiada en ese momento.

  • Limitar el dramatismo: Comuniquemos lo que tengamos que decir, pero nada más. Cuando estemos haciendo una novela de lo que nos pasa, ¡cambiemos de tema!.

  • Buscar inspiración: Podremos conocer a alguien que ha pasado por un momento similar. Preguntarnos lo que esa persona hizo en su momento. Puede que nos ayude a encontrar la respuesta que se busca.

  • Optar por la esperanza: La mente tiene la capacidad de pensar tanto en lo positivo como en lo negativo. ¿Por qué no esperar lo mejor?.

  • Reinventarse: Usemos este periodo para hacer lo que nos apasiona. ¡Nunca antes hubo tan poco que perder y tanto por ganar!.

La vida es un constante cambio, y como dice el vendedor de sueños, ¨si todo alrededor debe estar bien para disfrutar la vida, entonces somos esclavos de las circunstancias ¨. Seamos felices y veamos lo positivo de todos los cambios, porque siempre viene lo mejor para nosotros, no será lo que deseamos en ese momento pero de seguro será lo que mejor nos conviene!!

Saludos!!


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