Hormonas implicadas en la lactancia

Actualizado: hace 3 días


Lactancia, foto tomada de la web
Lactancia, foto tomada de la web

Siempre hemos sabido por diversas fuentes que el embarazo es una etapa que conlleva múltiples procesos hormonales, esto va más allá, ya que es solo el inicio de un periodo en el que estas hormonas son piezas fundamentales en el crecimiento y desarrollo de nuestro bebe, en este artículo te cuento por qué.


Mamogénesis


La mamogénesis se refiere al desarrollo del tejido mamario, cuya principal función en la reproducción es suministrar nutrición para el recién nacido. La mamogénesis inicia desde la vida fetal cuando se forman las yemas mamarias que un día se convertirán en mamás durante la vida adulta, en las que una red de túbulos se forma y eventualmente se convertirán en conductos.


Los estrógenos secretados por el ovario en la pubertad estimulan el crecimiento mamario en general, incluyendo la acumulación de tejido adiposo (grasa). Durante esta etapa la mama está presente, pero permanecerá en esta etapa de desarrollo hasta que ocurra el embarazo.

La progesterona se encuentra elevada al inicio del embarazo, esta hormona provoca la diferenciación de los alvéolos mamarios donde se forma la leche.


Durante el embarazo, altos niveles de prolactina y otras hormonas que ayudan a la producción de leche como el lactógeno placentario y la hormona del crecimiento placentario, contribuyen al crecimiento del tejido mamario a través de células de los alvéolos. Posterior a este proceso, ocurre el crecimiento y ramificación del sistema de conductos, en gran parte bajo la influencia de los estrógenos.


Hasta el momento del parto, la progesterona (hormona del embarazo) inhibe la producción de leche bloqueando la prolactina que es la principal encargada de producir esta sustancia.


Lactogénesis


La inhibición de la producción de leche por la progesterona se termina cuando sale la placenta y en cuestión de horas, la mama humana secreta calostro (primera leche), que tiene un alto contenido de proteína (8%) y está enriquecido en antimicrobianos e inmunoglobulinas. En los próximos días, la composición y cantidad de producción cambiará, hasta convertirse en leche madura, lo que ocurre una semana después del parto; la tasa de producción de leche normalmente es de 500 ml/ñ al día; después de 3 semanas de producción de leche, la dosis aumenta a 800-1000 ml por día.


Durante la lactancia, la oxitocina y la prolactina estimula la secreción de leche, mientras que la progesterona inhibe la secreción de esta. La progesterona y la prolactina actúan en las vías requeridas para la producción y regulación (progesterona bloque y prolactina produce) de la producción de leche, pero no son las únicas, muchas otras hormonas incluida la hormona del crecimiento, tiroxina, cortisol e insulina son necesarias para mantener la producción normal.


Amamantamiento


Al final del parto, los niveles de prolactina (la prolactina estimula la producción de leche en las glándulas mamarias) son altos, debido a que se inhibe la dopamina (hormona que bloquea la prolactina), hay un aumento en la secreción de estrógeno y se inhibe la progesterona, para dar paso a la secreción de prolactina.


Una vez que comienza la lactancia, las terminaciones nerviosas dentro y alrededor del pezón responden a la succión enviando señales neuronales directamente al cerebro, controlando la secreción de prolactina, así como la producción de oxitocina.


A través de la prolactina, la producción de leche se mantiene en un nivel apropiado para producir alimento para el lactante. Al mismo tiempo, el estímulo de oxitocina ayuda a contraer las células de la mama, causando salida de leche.


Varios días después del nacimiento, existe un reflejo que va desde el pezón a través de la columna vertebral hasta el cerebro, de tal manera que estímulos externos como ver un bebé o el sonido de llanto, estimulará la liberación de oxitocina y por ende la secreción de leche. Como la oxitocina también depende de otros estímulos, está sujeta a centros cerebrales, por lo que, influencias externas como el estrés o la ansiedad pueden afectar la secreción y salida de leche.


La succión es necesaria para el mantenimiento de la lactancia, porque estimula la liberación de hormonas necesarias para la lactogénesis y la lactancia. Además, vacía el pecho, y es un requisito para continuar con nueva producción de leche.


Foto tomada de la web
Foto tomada de la web

Los altos niveles de prolactina durante los primeros seis meses de lactancia son suficientes para bloquear la función ovárica, que lleva a la pérdida de la menstruación durante este periodo. Los niveles de prolactina disminuyen gradualmente durante los seis meses siguientes al nacimiento y se reanuda la función ovárica normal. Si la nutrición materna es inadecuada o la madre tiene un IMC bajo, la supresión de la función ovárica durante la lactancia tiende a ser más larga. Es conveniente recordar que la continuación de la lactancia no es un método anticonceptivo confiable, por lo que debes consultar con un especialista en el tema.


Norman A, Henry H, Hormones, Capter Hormones of pregnacy, parturition and lactation, 3rd edition, 2015.



2 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo