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Lactancia y su relación con las alergias

Actualizado: 12 ago 2021


Lactancia y su relación con las alergias
Foto tomada de la web

Los primeros seis meses de vida de un Recién Nacido implican un desafío enorme para el cuerpo humano por múltiples razones, entre ellas la inmadurez del tracto gastrointestinal, la coordinación neuromuscular y la función inmunológica, estos factores hacen que los lactantes tengan una alimentación limitada, si el lactante se expone a ciertos alimentos podemos exponerlo a presentar alergias alimentarias. En los últimos años se escucha hablar con más frecuencia de alergias alimentarias, principalmente en lactantes, pero cuales son las causas y cómo podemos prevenirlo.


¿Qué es una alergia alimentaria?


Las alergias alimentarias son un conjunto de enfermedades en las que los síntomas son la respuesta inmunológica del organismo frente a un alergeno (molécula que provoca la alergia) presente en algún alimento y ocurren en alrededor del 2 a 7.5% de los niños. A nivel internacional se ha visto que las alergias alimentarias van en aumento, específicamente, la alergia a la proteína de leche de vaca (APLV), que se presenta en un 2 a 5% de los menores de 3 años de edad, las manifestaciones clínicas de esta enfermedad afectan al tracto gastrointestinal, respiratorio y/o piel, predominando las manifestaciones gastrointestinales en lactantes y niños menores.

Lactancia y su relación con las alergias
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Factores de riesgo


Los principales factores de riesgo para desarrollar alergias a los alimentos son:

1 Historia familiar de atopia (alergias).

2 Otras enfermedades alérgicas como dermatitis atópica.

3 Exposición temprana a alérgenos alimentarios, como la proteína de la leche de vaca.


Los lactantes, presentan barreras anatómicas y funcionales como acidez gástrica, enzimas intestinales y barreras inmunológicas como IgA secretora, sin embargo, estos mecanismos se encuentran inmaduros en su desarrollo durante los primeros años de la vida, permitiendo el paso de antígenos alimentarios al torrente sanguíneo, por lo que existe una menor capacidad de “tolerancia” del sistema inmune intestinal.


Lactancia materna como factor protector


La lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses juega un rol fundamental en la tolerancia inmunológica debido a que los antígenos de la dieta materna son procesados por la madre, liberando componentes inmunológicos en la leche materna, por lo que interviene en la prevención de enfermedades atópicas y es el único factor modificable que puede aplicarse en la prevención primaria de la APLV. La eliminación de alimentos durante el embarazo no se recomienda en ningún caso dado que no hay evidencia que lo sustente para prevenir APLV.


Nuevas recomendaciones en la prevención de alergias alimentarias:


Tradicionalmente se recomendaba retrasar la introducción de alimentos potencialmente alergénicos, considerando la inmadurez de la estructura y función intestinal y el aumento de permeabilidad a proteínas con el posible riesgo de sensibilización a las mismas.


En años recientes esta recomendación ha sido modificada por la introducción temprana de estos alimentos de acuerdo a estudios que demuestran que el riesgo de sensibilización y enfermedad alérgica es igual o menor como consecuencia de la aparición de tolerancia inmunológica a partir del cuarto mes de vida.


La inducción de tolerancia oral se presenta entre los cuatro y seis meses de edad, asociándose a factores de colonización, predisposición genética, exposición a lactancia materna y factores inmuno-moduladores como proteínas, lípidos, fibra y algunas vitaminas.


Lactancia y su relación con las alergias
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Otros factores involucrados:


Recientemente se ha postulado el rol de los lípidos como inmuno moduladores para inducir tolerancia alimentaria. Entre estos, destacan los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga (omega-3) como protector de reacciones alérgicas.


La fibra es fermentada por la microbiota a ácidos grasos de cadena corta cuya función inmunológica ha sido estudiada demostrando que favorece la aparición de células reguladoras con actividad intestinal y pulmonar, protegiendo contra la inflamación de las vías aéreas con disminución de riesgo de alergia respiratoria.


La vitamina A se ha asociado a la regulación a favor de la respuesta inmune, favoreciendo la tolerancia oral y menor inflamación de las vías aéreas. La vitamina D induce una respuesta similar y parece proteger adicionalmente contra dermatitis atópica.


Bibliografía:


Romero Velarde E, Villalpando Carrión S, Pérez Lizaur AB, Iracheta Gerez ML, Alonso Rivera CG, López Navarrete GE, et al. Consenso para las prácticas de la alimentación complementaria en niños sanos. Boletín Médico del Hospital infantil de México, 2016; 73 (5): 338 – 356.


Cruchet S, Alergia alimentaria. Revista chilena de nutrición. 2018; 45 (2).


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