Logra que tus hijos cooperen

Lograr que nuestros hij@s cooperen quizá sea el aspecto que más nos frustra como padres, sobre todo cuando sus prioridades difieren a las nuestras.

Nosotras queremos que coman y ell@s desean jugar. Al parecer, se vuelven por arte de magia "sord@s" a lo que les pedimos justo en el instante en que queremos que nos escuchen.

Aunque conseguimos que nos obedezcan, nueve de cada diez veces lo hacen a regañadientes: se tardan una eternidad o cumplen las órdenes de mala gana. Y ahí nosotras nos exasperamos.

Cómo hacer que nuestr@s pequeñ@s cooperen sin gritos, ni sobornos, porque seamos realistas, millonarias no somos y a parte no l@s vamos a mal educar...la verdad, esto de saber qué es lo correcto, cómo hay que hacerle, ¡si esta cañón!.

Michael Grose, escritor y educador nos brinda unas maneras sencillas de conseguir esta cooperación aún con el pre/adolescente más caprichoso.


  1. Diles lo que harás. Es más eficaz decirles a nuestr@s hij@s lo que nosotros haremos. Esto l@s hace sentir que tienen poder y control sobre sus acciones. Por ejemplo: " Te escucharé cuando te hayas calmado", "solo conduzco el auto cuando l@s niño@s están quiet@s".

  2. Dales opciones. A algun@s niñ@s les encanta tomar decisiones por sí mism@s. Dales a elegir entre dos maneras de actuar y escogerán una porque es una decisión personal. Por ejemplo: "Puedes quedarte adentro si guardas silencio. Si quieres hacer ruido, puedes salir".

  3. El disco rayado. Hay algunas de nosotras que tenemos "bendiciones que se sienten abogad@s", siempre intentan derrotarnos con sus argumentos. ¡Aahh como da un coraje e impotencia! jajajajaja, solo no participemos en una discusión que comiencen ell@s, no engancharnos, menos aún si tiene que ver con conductas o normas establecidas. Limitemos a dar la instrucción, y repetirla cuantas veces sea necesario aunque nuestro pequeñ@ se empeñe a discutir. Por ejemplo: MADRE: "Es hora de que te cepilles los dientes". HIJ@: "No quiero". MADRE: "Es hora de que te cepilles los dientes". HIJ@: " No los tengo sucios". MADRE: "Es hora de que te cepilles los dientes".

  4. Establece condiciones. Si ya te hartaste de decirle NO a tus hij@s, al hablar con ell@s usa una frase que planteen condiciones. Por ejemplo: "Cuando hayas hecho tu tarea de la escuela podrás encender la televisión". Esta forma de hablar hace que la responsabilidad de cooperar recaiga en ell@s. No es un soborno; se trata de enseñarle a posponer el disfrute de lo agradable. Lo que estamos comunicando a nuestr@s hij@s es que pueden hacer las cosas que les gustan una vez que hayan terminado las que no les agradan pero que deben de hacer en ese momento.

  5. Aplica las consecuencias. Si ya de plano no obedecen las órdenes, entonces pasemos a la acción. Pon la comida sobre la mesa y deja que se enfríe si no quieren llegar a comer. Guarda los juguetes por uno o dos días si se niegan a recogerlos. Apaga la televisión si los distrae de sus deberes. Algun@s niñ@s aprenden mejor a través de nuestras acciones que de nuestras palabras, así que deja de insistir y manos a la obra.

Lograr que los niñ@s cooperen en vez de mostrarse reacios exige perseverancia. Usa un lenguaje que les haga creer que ellos tienen el control sobre sus actos. No recurras a los sobornos; suelen ser contraproducentes. Y deja que sean tus hij@s, y no tú, quienes experimenten las consecuencias de la falta de cooperación.

Y recuerda, siempre hazlo con amor, eso se siente y se nota. Que nuestr@s pequeñ@s crezcan felices cooperando.

Espero te sirvan estos tips, saludos...




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